Cochabamba, epicentro del conflicto
No hay mejor lugar en Bolivia que la plaza de Cochabamba para entender la compleja polarización del país.
La plaza se llama 14 de Septiembre, está ubicada en Cochabamba, en el centro de Bolivia.
Uno de los símbolos de la ciudad es el Cristo de la Concordia, que, lejos de irradiar unión, es testigo de una profunda división.
Allí, día tras día, suceden enfrentamientos entre ciudadanos de bandos diferentes.
Unos apoyan al presidente Evo Morales, rechazan las autonomías y se dicen pobres. Otros, se oponen al mandatario, respaldan las autonomías y, por lo general, tienen mejor posición económica.
Cochabamba es el bastión político de Evo Morales. Allí obtuvo una cómoda victoria en las elecciones generales y en la elección de constituyentes.
Sin embargo, su partido perdió la Prefectura (gobernación) ante uno de sus más acérrimos opositores, Manfred Reyes.
Las instituciones de ese departamento también reflejan ese resultado electoral y están alineadas con uno u otro bando.
Los que apoyan al presidente ahora exigen la renuncia del prefecto (gobernador) porque no le perdonan que haya decidido convocar un nuevo referendo sobre autonomías, pese a que en ese departamento ganó el "No" a la autonomía en la consulta de julio del año pasado.
Conflicto nacional
Este enfrentamiento que ha convulsionado Cochabamba se replica a mayor escala en el resto del país.
Bolivia tiene nueve departamentos. En cuatro de ellos ganó el "Sí" a la autonomía y en los restantes cinco triunfó el "No".
Además, los partidos opositores a Morales ganaron las prefecturas de las cuatro regiones autonomistas y dos más, donde ganó el "No" a la autonomía.
En las cuatro regiones autonomistas -Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija-, en los últimos meses se estructuró una fuerte oposición al gobierno, conformada por líderes cívicos, prefectos, empresarios, instituciones, constituyentes y parlamentarios de la oposición.
Estos exigen que la autonomía aprobada en el referéndum sea respetada por la Asamblea Constituyente.
Y para lograr que eso suceda piden que la nueva Constitución Política del Estado sea aprobada por dos tercios de los votos, lo cual obligaría al partido de Evo Morales a buscar consensos con los opositores.
En cambio, el oficialismo quiere que la Carta Magna se apruebe por mayoría absoluta, excepto sobre tres asuntos.
Prefectos
Ante este panorama, el presidente Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera, identificaron a los prefectos como la verdadera oposición de derecha en el país y desplegaron una serie de acciones para contenerlos.
Como respuesta, el martes cinco prefectos opositores pidieron al presidente Evo Morales "el cese de hostilidades" en su contra y exigieron el respeto a las autoridades democráticamente elegidas.
Los prefectos fueron elegidos democráticamente por primera vez en diciembre de 2005, junto a Evo Morales. Antes, eran nombrados por el presidente de la República.
La elección directa permitió al país avanzar hacia un proceso autonómico que, sin embargo, aún carece de competencias definidas.
El analista en temas de descentralización, Iván Arias, en entrevista con BBC Mundo, consideró que este enfrentamiento suscitado con las prefecturas se debe "a la actitud absolutista del Gobierno, que no quiere compartir el poder con personas que son contestatarias a él".
Por su parte, la periodista Isabel Mercado comentó que vio "como algo saludable" el equilibrio logrado en las elecciones, cuando se eligió a un Presidente de izquierda y a prefectos opositores.
Enfrentamientos físicos
Sin embargo, Mercado dijo que se puede observar la falta de experiencia en la gestión política por parte de algunos prefectos, pero del lado del gobierno "es censurable que trate de copar todos los espacios de poder y que no busque un consenso con los gobiernos departamentales".
Arias consideró que la única forma de resolver este conflicto es que el presidente cambie "la confrontación por la concertación".
Cuando faltan sólo 12 días para que Evo Morales cumpla un año de gestión, el país tiene varios motivos para enfrentarse: la autonomía, el sistema de votación en la Asamblea Constituyente, la política gubernamental e, incluso, el estilo de gobernar de Evo Morales.
Por ahora, el centro de ese conflicto es Cochabamba, donde manifestantes afines al Gobierno incendiaron parte de la Prefectura y se enfrentaron a la policía exigiendo la renuncia del prefecto.
Las rutas de ese departamento permanecieron bloqueadas este martes, igual que la plaza 14 de Septiembre, donde ya no sólo hay disputas verbales, sino golpes entre ciudadanos de ambos bandos.